- Oye, Raúl ¿te gusta tu novia?
- Claro tío, la quiero mucho
- Me refiero a si te atrae sexualmente
- Qué cosas dices, claro, cómo no me va a gustar…
- Y ¿disfrutas con ella en la cama?
- Bueno,… ¿a qué viene este interrogatorio?
- Me preguntaba si la deseabas, eso es todo
- Pues es mi novia, ¿cómo no la voy a desear?
- Ok, perdona…
Quizás te pueda parecer lógico cómo contesta Raúl a las preguntas que le formula su amigo, pero justo quiero que veamos que a lo que le llamamos lógico –en este caso- sigue una lógica determinada y no todas las lógicas (la lógica de asociar sexo a pareja o entender que el lugar “más normal” para el que existe sexualidad es la pareja). Es más propongo que las respuestas de Raúl no tienen que ver con las preguntas del interlocutor. Paso a paso esto sería:
a) A la primera pregunta Raúl responde “claro, tío, la quiero mucho” que para mí es como si me preguntan si me gusta el vino y digo “si, claro, es que tengo sed”; es decir, como que necesito justificar que me gusta el vino, que tengo reparos en reconocer que sí, que me gusta directamente, sin necesidad de tener sed. Llevado esto al caso propongo que Raúl lleva la pregunta de su amigo a un lugar concreto, al de que “por supuesto que le gusta dado que la quiere”. Pero ya sabemos que no tienen por qué equivaler amor y atracción. Es decir, que puedes querer a alguien y no gustarte, si bien a Raúl a lo mejor le gusta por el hecho de quererla. O porque se supone que ha de quererla si la llama “mi novia”
b) A la segunda pregunta de si le atrae sexualmente su novia Raúl parece aumentar en incomodidad cuando expresa: “qué cosas dices, cómo no me va a gustar” como dando por supuesto que si es su novia le ha de gustar. Lo cual no tiene por qué ser así: hay gente con novi@s que no les gustan, pero están con ell@s. O sea, que damos por supuesto nuevamente algo.
c) A la última pregunta sobre si la desea Raúl explica que claro porque “es su novia”. O sea, que la explicación de que le guste es que es su pareja. Por lo tanto, a lo mejor –no sabemos pero quiero indagar más al respecto- si no fuera su pareja no le gustaría. Parece que es importante, por lo tanto, que en el hecho de que diga que le gusta está implícito el que sea su novia. Mira qué curioso, a lo mejor le llamas novi@ a quien tienes al lado y resulta que ni te gusta ni sientes amor pero para ti es tu nov@ o tu pareja y así lo consideras.
Bien, ya tenemos una idea: hay personas que piensan que, por el mero hecho de que alguien sea su pareja, es la razón absoluta para que esa persona –que es su pareja- les guste sexualmente y además la amen. Yo creo que a veces es mucho suponer esto. Si es tu caso, fenomenal, pero creo que puede ser que alguien esté en pareja con alguien y ello no garantice que tenga que haber atracción sexual entre ellos, sino que la relación se mantiene por razones diferentes al hecho de que se gusten sexualmente entre ellos (lo cual no es bueno ni malo pero no tenemos por qué suponer siempre que la propia pareja te guste sexualmente). Y menos aún que sientas amor hacia ella.
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