0

-         A mi me gustan l@s chic@s alt@s

-         Deseo a mi pareja

-         Yo deseo que me penetren estando mi pareja debajo

-         Me encanta que me toquen los pies

-         Me encanta hacer el amor cuando estoy enamorad@

-         Yo deseo besar primero, y luego, lo demás

-         Yo prefiero alguien guap@

-         Me gustan más jóvenes que yo

-         L@s prefiero más mayores

-         Me gusta que me metan el dedo

-         Me encanta masturbarme recién despiert@

-         Me encanta dominar a mi pareja

-         Me gusta que me dominen

-         Sin amor el sexo carece de sentido

-         Me gustan los labios carnosos

-         Me encantan la hermana de Juan

-         Me encanta el novio de Eva

-         Le deseo sexualmente porque le admiro 

Deseamos[1] cosas, situaciones, experiencias sean por partes o enteras. Y las personas también pueden desearse (no sólo en el sentido sexual, sino en el amistoso, el afectivo, el amoroso…). El estereotipo sexista puede mantener que los hombres deseamos más lo externo y no tanto el interior de las personas: que nos gustan las personas por el físico, que nos fijamos en el tamaño de los pechos de las chicas o en los genitales de los chicos. Igualmente es cultural el estereotipo de que les gusten a las mujeres las personas -no de manera disgregada o por el cuerpo- sino enteras o a través de su mente o su inteligencia. Pero ello no es ni mejor ni peor según lo que quiero plantear a continuación. Lo que es importante de lo que deseemos es el propio hecho del deseo. Puedes desear la sonrisa de alguien, besar una boca o estar toda la vida con tal persona. La magnitud del deseo es personal e intransferible. Lo que cuenta es que deseas y que el deseo forma parte de ti. 

¿Hay algo malo en desear? Nada, si sabes que si no lo consigues no pasa tampoco nada. Porque los deseos tienen un riesgo –y no lo digo para que evitemos desear sino para tenerlo en consideración- que es el de la dependencia. Es decir, sentir –cuando no conseguimos lo que deseamos- que es terrible, que estamos frustrados o también negarnos a aceptar que no lo hemos conseguido. Ello puede llevarnos a problemas emocionales y a sentir dos posibles cosas: 

  • Que la vida no vale la pena si no conseguimos lo que deseamos (depresión).
  • Que nos queremos salir con la nuestra a toda costa (rabia y forzar a otros). 

Entre estas extremadas posturas emocionales pueden darse todo tipo de trastornos emocionales que tienen como causa desde la falta de deseos en general hasta la más grande frustración por no conseguirlos. Me centraré en los deseos sexuales si bien considero que el deseo sexual es sólo una expresión –una  y no la única- de lo que son los deseos humanos. Y es en estos deseos –por exceso o por defecto- en donde puede estar verdaderamente la causa de problemas sexuales, incluidos la impotencia o la frigidez.


[1] Mantendré como sinónimos gustar y desear si bien quizá el deseo es más genérico y el gusto más concreto

VN:F [1.8.7_1070]
Rating: 4.3/10 (3 votes cast)
VN:F [1.8.7_1070]
Rating: 0 (from 4 votes)
¿Qué deseas sexualmente?4.3103

Hacer un comentario